Bienvenida Rectora (I)

Celebrando el Centenario

Cuando llegué a hacer clases de matemáticas a este colegio, hace ya casi 25 años, resultaba difícil imaginarme la posición en la cual me encuentro hoy y a la que he accedido honrada y con humildad: dirigir un colegio no es tarea fácil y dirigir un colegio en proceso de consolidación de cambios académicos que además está celebrando sus primeros 100 años de vida es un desafío no menor.

Sin embargo, me anima mi sostenido compromiso con el colegio a través de todos estos años; y el enorme cariño que recientemente he recibido, a propósito de  un problema serio de salud de mi hijo, también ex alumno. Con ello, pude comprobar una vez más la calidez de la familia ABS y estamos decididos con el equipo directivo, a continuar manteniendo este Espíritu British que nos define como una comunidad cercana, amable, tremendamente solidaria y familiar.

Al asumir como Rectora Interina, quiero invitarlos a volver a su colegio en marzo, evidenciándolo como su segundo hogar, donde tanto niños, jóvenes, apoderados, profesores, funcionarios como ex alumnos tendrán un espacio para compartir, aprender y convivir.

El sello de estos 100 años de historia ha sido una trayectoria caracterizada por:

  • Visión: la capacidad de anticiparnos y ser pioneros en generar un colegio con base en el idioma inglés, en integrar a familias chilenas a este colegio, en ser reconocidos por el Estado, en generar una mística de trabajo y convivencia escolar, en avanzar para adoptar nuevas metodologías de enseñanza que nos ayuden a preparar mejor a nuestros niños para la vida profesional futura. En fin, son muchos los hitos en los cuales se refleja la capacidad visionaria.
  • Excelencia: Ser el mejor colegio de la región no es un objetivo: es la consecuencia lógica de hacer bien las cosas, de empujar a todo este gran engranaje hacia el mejoramiento continuo, la superación y la perfección no sólo en el ámbito académico sino en todas las aristas que son parte de la formación integral de los estudiantes. Alguna vez nuestro lema fue “Queremos niños felices”, impronta que hoy se mantiene, entendiendo que la satisfacción personal por el logro es parte de esa felicidad que queremos ver en nuestros niños.
  • Coraje: para liderar e implementar cambios que muchas veces han significado un stress para la organización, con la certeza que son necesarios y que pueden generar una impronta positiva desde todo punto de vista en el desarrollo y evolución del colegio.
  • Solidaridad: aunque nuestra labor social siempre ha sido extremadamente silenciosa, nunca ha estado ausente del ABS y ha sido parte fundamental a través de su historia.

Junto con agradecer la confianza de la Corporación, los invito a vivir este Centenario con el corazón, a seguir construyendo colegio con cada acción y a consolidarnos como una comunidad viva y presente en la ciudad.

Un fraternal abrazo,

 

Magaly Olivares Magna

Rectora (I)